viernes, 2 de noviembre de 2007

Orquesta Pequeña Mavare

Hablar de Lara es hablar de la Orquesta Mavare...

Cuando Juancho Lucena (primo tercero por la Familia Lucena, al igual que Napolion ) era apenas un niño se subía a un cajón para poder tocar el contrabajo, “pero a duras penas lograba alcanzar el empinado cordaje del instrumento”, según relatara Raúl Azparren. Eso inspiró a que el insigne maestro doctor Simón Wohnsiedler compusiera en su honor un valse de concierto, obligado a contrabajo en su segunda parte, titulado "El Muchachito", tema que llegaría a ser muy popular.

Ese hombre de boina siempre calzada, de lentes de montura gruesa y una sonrisa siempre afable como lo recordara la periodista Moraima Guanipa, significó para la Orquesta Mavare, y especialmente para la música del estado Lara, su mayor promotor y difusor. Lo que representa Simón Díaz para la tonada, lo es Juancho Lucena para la música instrumental larense.
Nace a fines del siglo XIX en la histórica población de El Tocuyo, siendo hermano menor de Napoleón Lucena. Desde niño se vincula con la Orquesta Mavare y a los 14 años ya tocaba el violín y el contrabajo.

En la década del treinta viaja a la capital de la República para estudiar en la Escuela Superior de Música de Caracas, bajo la formación de maestros como Vicente Emilio Sojo, Juan Bautista Plaza, José Antonio Calcaño, entre otros. Concursó y obtuvo el puesto como contrabajista titular en la Orquesta Sinfónica Venezuela por más de 32 años.

Juancho y su contrabajo

Hacia 1947, funda la Pequeña Mavare en Caracas, cuyo origen según Pascual Venegas Filardo ocurrió por una invitación a un ciclo de conferencias venezolanistas auspiciado por el Ateneo de Caracas bajo la dirección entonces de María Luisa Escobar. Cuenta Venegas Filardo que “Hablaríamos sobre el tema Lara, Tierra de Contrastes Geográficos y pedimos a artistas musicales de Lara reunir ejecutantes de allí residentes en Caracas. Hablamos con Egilda Oberto, Ana Mercedes Aguaje Álamo, José Freites y Juancho Lucena. Se improvisó una orquesta, que poco después tocó en el seno de la Asociación de Escritores Venezolanos, y en otra charla nuestra, iniciándose así la Pequeña Mavare”. Lucena confesaría años después con cierta picardía que había fundado la Pequeña Mavare “debido a que los instrumentistas de la orquesta grande se me estaban muriendo”.

El éxito de la Pequeña Mavare en Caracas, como orquesta única en su género fue total, como lo comenta el periodista Carlos Ortega:

“Por años la voz pastosa de Napoleón Agreda Herrera anunció en Radio Continente: Miguel Octavio y compañía presenta a la Pequeña Mavare., mientras las cuerdas inundaban de armonías exquisitas el estudio principal de esa emisora, cuyo mensaje artístico llegaba hasta los radiorreceptores de un país que aún no conocía el estruendo de los ritmos moderrnos”

Según Ortega, Juancho cultivó con un fervor a prueba de adversidades, la música más refinada y contagiosa de una Venezuela distinta –la de los saraos y retretas de principios de siglo-, en una época de mejillas sonrojadas y sentimentales arrebatos. Rescató la huella, el ejemplo de sus predecesores. Y fiel al legado de Miguel Antonio y de Ramón Mavare, perseveró en el obsequio de aquellas retretas de vermouth y en las galantes serenatas que hacían tornar discretamente las celosías de numerosos ventanales.
Juancho logró que Caracas tuviera su Mavare, y actuando a la vez como afamado músico y empresario artístico, realizó una continua promoción de música instrumental larense y venezolana por más de cuarenta años, celebrando como un acontecimiento caraqueño las bodas de plata de la Pequeña Mavare e inspirando la fundación de la Orquesta Típica Nacional, conjunto musical que ya posee medio siglo de existencia.

Además de las presentaciones de la Pequeña Mavare en retretas de la Plaza Bolívar y su programa dominical en Radio Continente, Juancho edita varios discos que ayudan a difundir extraordinariamente los arpegios delicados de la música de las primeras décadas del siglo XX, como fueron El Alma de Venezuela en su Música, Crepúsculo Musical, Música Romántica Larense, Venezuela y la Música Larense, La Pequeña Mavare en vivo, encontrándose aún grabaciones y material sonoro inédito que se encuentra disperso.

Hoy, esos discos de acetato comprenden una muestra indeleble de la ingente riqueza musical de ese país que tanto amó Juancho Lucena, y a quien debe un invalorable aporte a su acervo musical.

3 comentarios:

Calculadora Bolivariana dijo...

Buen dia, Mi Abuelo Lorenzo Gomez, fue fundador e interprete del Cello ee la Pequeña Mavare en Caracas junto a Lucena y Carrillo. La cancion: "Como llora una Estrella" fue echa para mi tia Elena, "Lentes y Luz" para mi tia Olga y "Alba y la Navidad" para mi tia Alba. Ellos grababan sus discos de acetato, en un equipo q mi abuelo compro en RCA Victor y mando a traerlo por barco a vapor. Mi abuelo fallecio hace mas de 30 años, sin embargo aun conservamos el Violonchelo original que uso en la Orquesta Mavare y en la Pequeña Mavare. Asi son las cosas... Saludos!

Luxtel dijo...

Sería interesante añadir la discografía de La Pequeña Mavare, aún cuando obtener tale discos sea "Misión Imposible".

Luxtel dijo...

Sería interesante añadir la discografía de La Pequeña Mavare, aún cuando obtener tale discos sea "Misión Imposible".